viernes, 5 de abril de 2013

¡Buenos días Nueva York!


¡Buenos días! me dice la radio, mueren dos obreros por aplastamiento, aparecen fosas con mil esqueletos, setecientos muertos en el Kurdistán.
Cambio de gobierno en alguna parte del mundo, mueren activistas en enfrentamiento, se dispara el sida en África Central.
Una gran sequía provocando el hambre, la primera dama inaugura un centro, los jueces se hartan de trapichear.
¡Qué buenos son estos días en que nunca pasa nada, lo que se me olvida lo cuento mañana!
Apago la radio el sol me calienta, me enciendo un cigarro y aparco en la nada. 

("Por los hijos lo que sea" de Evaristo.)

Lady princesa fuma porros...


Me sumo en mis temores, absorta del mundo con mis vicios, es lo único que pido.
Es una necesidad vitalicia, fuma, bebe, baila, folla, disfruta.
Soy una pequeña alma perdida en lo mas profundo del mundo.
-Hola, ¿ querías algo?
-No, perdona.
-¿Seguro? - Me preguntó con esa voz tan atrayente, tan sensual...-Yo puedo hacer que te olvides de tus problemas, puedo hacer que sientas el mejor placer disfrutado por el hombre, mas incluso que un orgasmo. Vamos pequeña, se que quieres, a partir de ahora no te sentirás sola.
Sí, es lo único que necesito, sentir ese precioso éxtasis de endorfinas en mi pequeño y frajil cuerpo.
Me llevó al meridiano de Greenwich y nos sentamos a dar caladas, me miraba con aquella media sonrisa. Me tumbe sobre una nebulosa de color naranja y me perdí en aquel vacío.
-Oye, ¿dónde cae la Tierra?
-¿La Tierra? Aquí no hay de eso, princesa.

Símbolo efímero de una realidad completa.


La soledad no siempre viene sola, en ocasiones, incluso en la mayoría de ellas la gente que mas sola se siente es la que vive en multitudes, sí, esas personas que van andando entre un numero incontable de personas, con la cabeza gacha, mirados por grandes edificios de importantes ciudades. Dicen que las multitudes son un estorbo, y que si quieres sentarte ahí tienes el suelo.
Últimamente siento como si algo se me olvidase o me faltase, como si de repente pusiera atención en algún punto de mi y me percatase de que ahí falta algo, es parecido a cuando te haces una herida, como si se te cayese un pedazo de uña, no te das cuenta de ello hasta que lo ves, no sabes cómo, dónde o cuándo te la has roto, pero una vez que te das cuenta, molesta.
He perdido una piezza de mi pequeño puzzle de 50 piezas : simple, sin complicaciones pequeño... necesita pocos de esa especie de cuadraditos que encajan entre sí para estar completo, pero, sin embargo, no consigo encontrar una de esas piezas, concretamente esa de la esquina, la que parece que no tiene importancia hasta que el rompecabezas está casi completo. Ves toda la imagen que proyecta, esa pieza no tiene mucha importancia, pero siempre jode que no este ahí.
Debí romper algo en la caja, lo que hizo que se perdiera por algún lado, o quizá me la mandaron defectuosa; resulta ridículo el simple hecho de pensar en reclamar, ¿no es cierto?
De hecho no es que nunca halla estado, sé que una vez mi puzzle estuvo completo, pero lo mas probable es que se haya caído cuando orgullosa e ido a colgarlo en el pensamiento mas consciente y privado de mi, para disfrutar discretamente de mi trabajo, o puede que alguien, dichoso él, lo haya tocado sin preguntar y halla tirado ese pedacito de uña al suelo.
Puede que me hayan robado la pieza que a ellos les falta para completar el suyo.
El corazón me late deprisa, trato de adivinar donde y cuando me he roto la uña, pero no hay manera, lo que quiera que sea que me haya golpeado a sido muy sigiloso y suave, y me lo a quitado, eso, que es mio y me pertenece, que necesito.
Me lo devolverá el tiempo, o una sonrisa fugaz, un gesto indiscreto, o puede que una caricia efímera que discretamente ocupe el hueco que me falta.
Voy por las calles buscando ese signo de felicidad efímera que inconscientemente me completará, pero perdí la capacidad de percepción y desde entonces sólo fumo inspiración.

Rock and Roll, nena.

Pasión, poesía y rabia.
Sonidos rotundos, agresivos, frases claras llenas de verdad interpretadas por artistas y poetas, hechas de dolor, de irónica, para denunciar la hipocresía, para denunciar la libertad, para mostrar el amor, desvelar el corazón, gritar hasta quedarte sin voz, aquello que es injusto sacando la fiera que llevas dentro, saltando todo lo alto que puedas, mas, mas alto, hasta que roces el cielo, mas, mucho mas, hasta que las estrellas se te queden pequeñas, hasta que puedas apartar la mierda del mundo con un simple soplido.
Rimas pasmantes, juegos de palabras, preguntas trampa, recursos estilísticos, canciones con firma de autor, sin pleiva, en vivo, en directo, escritas hasta que sangran los dedos, cantadas hasta romperte las cuerdas vocales, con pasión , con amor.
Baila, salta, suda, despeinate, quítate la camiseta, bebe un trago y vuelve al rin amigo, esto el Rock and Roll, una pasión, una revuelta, la voz del pueblo, un grito de ayuda, una boca que se enorgullece de contar hechos, verdades ocultas, de desnudar su alma, de decir lo que piensa, de poner su corazón en cada palabra.
Sí esto es Rock and Roll y todas sus variantes...
Esto es Rock and Roll una forma de vida.

Las casillas de mi vida


Enamorarse de un diamante y del aire que respiras no es lo mismo, ni siquiera parecido. Lo que quiero decir es, que a veces nos enamoramos de esa persona que nos llama tanto la atención, esa que es preciosa y hermosa, exótica, diferente, la vemos realizada por encima de cualquier otra, casi irrompible, cristalina, brillante, en definitiva, una joya de valor incalculable.
La deseamos y nos cegamos ante su brillos impecables.
Hasta que te terminas dando cuenta de que eso no es lo que necesitas, que eso solo es una ilusión, que de verdad no te llena, es decir, sí, un diamante es precioso y todo eso, pero una vez que lo tienes, ¿qué pasa? Lo ves y te maravillas, ¿y después? ¿Qué crea en ti? ¿Qué supone para ti tenerlo? ¿Te ayuda en algo? ¿De verdad te hace más feliz?
Cuando te enamoras del aire que respiras, te enamoras de aquello que a estado ahí siempre, dándote aire, dándote vida, pero que ni siquiera te habías fijado antes, ahora sí te das cuenta de cuantísimo te hace falta que siga estando ahí, de lo que supone en tu vida, y de lo hermoso que verdaderamente es.
Piénsalo, mira a tu alrededor, los arboles, las plantas, el cielo, la brisa, el vuelo de los pájaros, tu respiración, tu propia vida, todo eso es gracias al aire que respiras. No se ve, pero se siente.
Y verdaderamente el aire es mucho mas importante para ti y muchísimo mas necesario que un simple diamante. Ese aire te a salvado de ahogarte tantas veces...
Eso si que tiene un valor incalculable.
Por eso es mucho mas bonito que te digan que te quieren o que eres como el aires que respiras de alguien que te digan que eres tan valioso como un diamante, porque para mí, un diamante no es ni la mitad de necesario ni tan bonito como la vida.